
Clau · 29 € al mes
La web en marcha: alojamiento, formulario, dominio y certificado revisados. Los cambios, a 45 € la hora.
De la primera llamada a la web publicada. No pagas nada hasta que has visto la portada de tu web.
Dos maquetas por semana, para que cada una tenga el tiempo que necesita.
1Quince minutos por teléfono o en tu negocio: qué haces, a quién se lo vendes y qué web necesitas. Si ya tienes web, también le echo un vistazo antes.
15 minutos
2Te envío un formulario de cinco minutos. Con el logo, unas cuantas fotos y tus servicios, la maqueta se parece de verdad a tu negocio, no a una plantilla.
Cuando puedas
3En tres días recibes un enlace privado con la portada de tu web nueva. La ves en el móvil y en el ordenador. Si te gusta, pagas la mitad y seguimos. Si no, lo dejamos aquí y no me debes nada.
3 días desde que tengo el material
4Termino la web, la publico en tu dominio y te envío un vídeo de cinco minutos con lo que tienes que saber como propietario: dónde está tu dominio y cuándo se renueva, dónde te llegan los mensajes del formulario y cómo pedirme un cambio. El trabajo técnico lo hago yo. La otra mitad la pagas cuando la das por buena.
3 días más (la Masia, 14)
Si hay que trasladar el dominio o el correo, puede tardar unos días más: depende del proveedor que tengas ahora.
La Finestra va más rápido porque no lleva maqueta: mira las tres plantillas, eliges una, me envías el material y en 24 horas está publicada.
Cambiar de web es una mudanza: hay cosas que no se pueden perder por el camino. Me encargo yo.
Con web, los plazos son de 7, 14 y 30 días.
La web es tuya y funciona igual sin mantenimiento. Pero si no quieres pensar en ello, tienes dos llaves.
Sin permanencia.

La web en marcha: alojamiento, formulario, dominio y certificado revisados. Los cambios, a 45 € la hora.

Además, los cambios pequeños incluidos: me envías un audio con lo que quieres cambiar y lo cambio. Hasta dos horas al mes, y las de más a 35 € la hora.
Cuando todo funciona, no te fijas: simplemente llamas o reservas. Cuando algo falla, lo notas en un segundo, aunque no sepas decir qué. Esto es lo que hay bajo la superficie.
La gente decide si una web le gusta en una vigésima de segundo, antes de leer nada.
Una web bonita.
Lo que no se ve, y hace que funcione
Carga al momento, también con poca cobertura.
Si falla: más de la mitad de la gente se va del móvil antes de que termine de cargar.
Contraste, tamaño y líneas cortas: lees sin esfuerzo.
Si falla: cansa, y no sabes por qué.
Sabes dónde mirar primero y qué hacer después.
Si falla: la gente se pierde y cierra.
Botones donde cae el dedo, y nada que se mueva mientras lees.
Si falla: tocas lo que no querías.
Dirección, teléfono, opiniones y fotos de verdad.
Si falla: «¿aquí hay alguien?»
Horarios, precios y enlaces correctos, y formularios que llegan.
Si falla: un solo error hace dudar de todo.
Un título y una descripción que invitan a hacer clic.
Si falla: sales, pero no te eligen.
Aviso legal y privacidad completos; banner de cookies solo si hace falta.
Si falla: un banner que molesta sin motivo, o un problema legal.
Lo que te pediré y cómo se paga, para que no haya sorpresas.
La mitad cuando aceptas la maqueta y el presupuesto, y la otra mitad cuando la web está publicada y la das por buena. Siempre con factura.
Cuando alguien busca «bodega Alella» o «fisioterapeuta Mataró» en Google, Instagram casi no sale. Además, la cuenta no es tuya: es de Meta. La web sí.
Nada. Lo dejamos aquí, no me debes nada y nunca publico tu marca en ningún sitio.
La Finestra es una plantilla con tu logo y tus colores: rápida y económica. La Porta se diseña a medida para tu negocio y la ves antes de pagar. Si la web te tiene que hacer vender, Porta.
Tuyos. El dominio va a tu nombre y, si un día te quieres ir, te llevas la web entera.
La portada, en tres días desde que tengo el material. La web publicada, tres días más (la Masia, catorce). La Finestra, en 24 horas. Si ya tienes web, con el cambio: 7, 14 y 30 días.
La web sigue funcionando igual. Te paso la cuenta a tu nombre y una copia de la web, por correo y en un día.
Una web hecha a mano es más rápida, más segura y no necesita actualizaciones de plugins. La contrapartida: los cambios los hago yo, y para eso existe el Clauer.
Para pocos productos o bonos regalo, añado pagos con Stripe a tu web. Para una tienda con catálogo y envíos, lo hacemos con Shopify y lo presupuestamos aparte.
Con la Finestra y la Porta, me envías la información y yo la ordeno. Con la Masia, los redacto yo con el material que me envías y tú los revisas antes de publicar.
No. Trabajo con el logo que tienes y elijo colores, materiales y tipografías para que la web se le parezca.