Por qué cambiar de web cuesta más que hacer una nueva

Hacer la web de un negocio que no tiene es construir en un solar. Hacerla para un negocio que ya tiene es una mudanza: hay cosas dentro que no se pueden perder. Por eso un presupuesto honesto para cambiar de web siempre lleva una parte más. Aquí tienes qué hay en esa parte, qué pasa si nadie la hace y cuándo puedes empezar de cero sin miedo.
La web antigua no se apaga dejando de pagar
Cuando alguien dice "mi web", normalmente habla de tres cosas distintas que a menudo paga en sitios distintos:
| Qué es | Qué pasa si se pierde | |
|---|---|---|
| El dominio | La dirección: tunegocio.cat. Se alquila cada año a un registrador | La web y el correo dejan de funcionar. Si caduca, lo puede comprar cualquier otra persona |
| El alojamiento | El ordenador donde viven los archivos de la web | La web desaparece. A menudo, también el correo |
| El correo | Las direcciones como info@tunegocio.cat | Dejas de recibir encargos, facturas y reservas, sin que nadie te avise |
Si un día dejas de pagar el alojamiento porque ya tienes la web nueva, pero nadie ha mirado dónde estaba el correo, te puedes quedar sin correo de golpe. Y si dejas caducar el dominio, lo puede comprar otro. No es teoría: este año he visto un restaurante del Maresme cuya web ahora lleva a una página que no tiene nada que ver con él, porque el dominio caducó y alguien lo registró de nuevo.
Por eso, en una mudanza, el orden importa: primero la web nueva funcionando, después el cambio de dirección y, al final de todo, la baja de lo que ya no hace falta.
1. El correo: el riesgo que nadie mira
Muchos negocios tienen el correo en el mismo alojamiento que la web, porque se lo vendieron todo junto. Antes de tocar nada, hay que saber dónde está:
- Si está en Google Workspace o en Microsoft 365, es independiente de la web. Solo hay que vigilar no borrar su configuración al cambiar la dirección del dominio.
- Si está en el alojamiento antiguo, hay que trasladarlo antes de darlo de baja, con los correos que quieras conservar.
Saberlo es rápido: la configuración del dominio dice dónde se entregan los correos. Pero alguien tiene que mirarlo.
2. El dominio: dónde está y a nombre de quién
El dominio es lo que hace que tu dirección sea tuya. Antes de hacer ningún cambio, hay que comprobar dos cosas:
- A nombre de quién está. Si está a nombre de la agencia o de la persona que te hizo la web, primero hay que ponerlo a tu nombre. Mientras no lo esté, no es del todo tuyo.
- Dónde está y si puedes entrar. El dominio se puede quedar donde está. No hace falta trasladarlo para cambiar de web: basta con cambiar hacia dónde apunta. Solo hay que trasladarlo si está en un sitio que no controlas, como dentro de un plan de Wix o en la cuenta de otra persona. Un traslado puede tardar unos días.
3. Lo que Google ya sabe de ti
Es la parte que más se nota y la que menos se ve. Si tu web tiene unos cuantos años, Google conoce sus direcciones: tunegocio.cat/servicios/fisioterapia.html, tunegocio.cat/contacto.php… Y no solo Google. También apuntan ahí tu ficha de Google Maps, la bio de Instagram, los directorios y las webs de otros que te han enlazado.
La web nueva, casi siempre, tendrá direcciones distintas. Si no se hace nada, quien entre por una dirección antigua encontrará una página de error. Y Google, con el tiempo, dejará de enseñar esas páginas.
La solución es una redirección permanente (una "301"): una nota en cada dirección antigua que dice "ahora vive aquí". El visitante ni se entera, y Google traspasa lo que sabía de la página vieja a la nueva. Un ejemplo para un fisioterapeuta:
| Dirección antigua | Dirección nueva |
|---|---|
| /index.php?page=servicios | /es/fisioterapia |
| /tratamientos/puncion-seca.html | /es/fisioterapia/puncion-seca |
| /contacto.php | /es/contacto |
| /noticias/2019/abrimos-en-premia | /es/quienes-somos |
La guía de Google para cambios de dirección es clara en tres cosas:
- Cada dirección antigua, a su equivalente. No hay que mandarlas todas a la portada: Google puede tratarlo como si la página hubiera desaparecido.
- Directamente al destino final, sin cadenas de una redirección a otra.
- Mantenerlas como mínimo un año, y mejor tanto como se pueda.
Hacer la lista es el trabajo de verdad. Hay que encontrar todas las direcciones que existen (también las que no salen en el menú), decidir adónde va cada una y comprobarlas una a una.
4. Una sola versión de la web
Otra trampa habitual: que la web vieja siga viva en algún rincón. La dirección provisional del alojamiento, la versión con www y la que no lo tiene, la que empieza por http y la que empieza por https… Para Google pueden ser cuatro webs distintas con el mismo contenido.
Al final de la mudanza solo tiene que haber una dirección buena, y todas las demás tienen que llevar a ella.
5. Después del cambio: unas semanas de vigilancia
Una mudanza bien hecha no termina el día que se publica la web. Google dice que, en una web de tamaño medio, puede tardar unas semanas en mostrar las direcciones nuevas, y que durante ese tiempo es normal que las posiciones se muevan un poco. Por eso, después del cambio:
- Se da de alta la web en Search Console, la herramienta gratuita de Google, y se envía el mapa de la web nueva.
- Se vigila que no aparezcan errores de páginas no encontradas.
- Se actualiza el enlace de la ficha de Google, de Instagram y de los directorios donde sales.
- Y solo entonces se da de baja el alojamiento antiguo, después de hacer una copia.
Cuánto tiempo de más lleva
En una web pequeña, sin tienda ni anuncios, este es el trabajo que se añade:
| Trabajo | Si no tienes web | Si ya tienes |
|---|---|---|
| Listar todas las direcciones de la web antigua | No hace falta | 30 min – 2 h |
| Mirar dónde están el dominio y el correo, y no romper nada | 15 min | 30 min – 1 h |
| Decidir adónde va cada dirección y preparar las redirecciones | No hace falta | 30 min – 3 h |
| Comprobarlo todo después del cambio | 15 min | 1 h |
| Search Console y seguimiento de las primeras semanas | 30 min | 1 h |
Son entre dos y siete horas más, según el tamaño de la web. No se ven en el diseño, pero son las que hacen que el día del cambio no pierdas ni un cliente.
Cuándo puedes empezar de cero sin sufrir
No siempre hace falta una mudanza grande. Puedes empezar prácticamente de cero si:
- La web actual es nueva o casi no tiene visitas de Google.
- Es una sola página, o una plantilla que nunca se terminó.
- No está en un dominio propio (por ejemplo, una dirección gratuita de Wix).
- Has perdido el dominio y empezarás con uno nuevo.
Incluso en esos casos, mirar dónde está el correo y redirigir las direcciones antiguas a la web nueva cuesta poco y evita sorpresas.
Y en el otro extremo: si la web tiene una tienda, cientos de páginas o campañas de Google Ads activas, la mudanza es un proyecto en sí misma y hay que presupuestarla aparte.
Cinco preguntas antes de cambiar de web
- ¿Dónde está mi correo, y qué le va a pasar?
- ¿El dominio está a mi nombre? ¿Quién puede entrar?
- ¿Qué pasará con las direcciones de la web antigua?
- ¿Quién comprueba que todo funciona después del cambio, y durante cuánto tiempo?
- ¿Cuándo doy de baja el alojamiento antiguo, y quién hace la copia?
Si quien te hace la web nueva no sabe responderlas, el riesgo lo corres tú.
Cómo lo hago yo
Si ya tienes web, a cualquier paquete se le añade el cambio de web: +50 € en la Finestra, +90 € en la Porta y +190 € en la Masia. Incluye mirar dónde está el correo y no romperlo, el dominio (siempre a tu nombre), las redirecciones de hasta 100 direcciones, una sola versión de la web, Search Console y la baja ordenada del alojamiento antiguo. Por encima de 100 direcciones, o con tienda o anuncios activos, te hago un presupuesto aparte antes de empezar.
En Paquetes puedes activar "Ya tengo web" y ver los precios con el cambio incluido. Si no sabes cuántas direcciones tiene tu web, escríbeme y te lo miro antes de darte el precio.
Fuentes: Google Search Central, mover un sitio web con cambios de URL; Google Search Central, redirecciones y la Búsqueda de Google; documentación de Cloudflare Pages sobre redirecciones. Los tiempos de la tabla son una estimación para webs pequeñas.